Los mejores electrodomésticos

Lavar a mano o a máquina ¿qué es mejor?

Ventajas de lavar en lavavajillas

Que utilizar un lavavajillas es más barato que lavar los platos a mano es un hecho demostrado debería estar fuera de toda duda, pero el caso es que todavía a estas alturas hay gente que se plantea el dilema.

Los datos al respecto no pueden ser más claros, y defienden objetivamente una opción concreta: el lavavajillas. No obstante, antes de que te formes una opinión concreta debes conocer una serie de asuntos concretos. Vamos con ellos.

En cuanto al consumo del lavavajillas, los datos apuntan a que  necesita entre nueve y diez litros de agua para una limpieza normal, del día a día. Solo 9 litros. ¿Te has parado a pensar cuántos litros se supera esta cantidad cuando lavas a mano? Sí, evidementemente un lavavajillas tiene que estar conectado a la red electrica pero, atento que vamos con la munición pesada:

  • Puedes tener los electrodomésticos de casa conectados a un sistema de autoconsumo.
  • Para fregar con total seguridad se necesita agua caliente (que no vas a obtener gratis de tu fregadero), por lo tanto vas a gastar o con una caldera o un calentador eléctrico.
  • Además los lavavajillas ya cuentan con motores de alta eficiencia que hacen que su consumo eléctrico sea reducido.

Como puedes ver, hay razones de peso para apoyar la utilización de un lavavajillas. Para seguir desmontando los mitos del uso de esta máquina hemos cogido la etiqueta energética de un lavavajillas Neff al azar (vale, lo reconocemos, ha sido el primero de la lista) y este es el dato: el modelo en cuestión consume -aproximadamente- 234 kWh anualmente. Hay que matizar “aproximadamente” porque las mediciones de uso de cualquier electrodoméstico se hacen con unos ‘estándares’, puesto que es imposible como lo usa cada habitante de este mundo.

El caso, que nos desviamos, si un lavavajillas consume 234 kWh al año, teniendo en cuenta el precio más común de la luz en España (unos 0,13€) esto sería lo que consume un lavavajillas en 365 días: 30,42€ en concepto de factura eléctrica. (Importante: el lavavajillas elegido al azar es de categoría A+++). Lo mejor es tener siempre los electrodomésticos más eficientes, porque acabas ahorrando dinero, pero para aquellos más excepticos, que podrían decir que bajar de categoría eficiente sería un cataclismo, el modelo DFN16420X de Beko es A+ y consume 299 kWh al año, lo que supone 38,87€. Tú mismo puedes hacer la resta.

El detergente, como siempre en el punto de mira

Siempre has visto el detergente como algo inofensivo. Cuando lavas a mano, echas el jabón en el salvauñas sin remordimientos, pensando que todo va bien. Pero todo ese detergente se vierte por las tuberias. El impacto sobre el medio ambiente, me dirán algunos, no es comparable al de una gran industria, pero no podemos ser ajenos a nuestra huella en el planeta, por mínima que sea.

Cuando lavas a mano, pierdes por completo la cantidad de detergente que debe usar para la tarea en cuestión. E incluso en muchas ocasiones tienes que volver echar jabón para terminarla. Esto no ocurre con los lavavajillas, y se trata de otro aspecto indiscutible: este electrodoméstico tiene dispuesta una bandeja específica para que deposites el jabón, y utiliza el necesario. Si respetas la dosificación indicada por los fabricantes, contaminarás lo mínimo imporescindible.

Eso sí, cuando la gente aporta sus opiniones sobre lavavajillas y su consumo muchos argumentan que no hace mucha espuma, o incluso que hace mucha: recuerda que el detergente debe estar en el depósito correspondiente. Si lo pones directamente en la cuba, por ejemplo, se disolverá con el prelavado y la vajilla no saldrá todo lo limpia que quieres.

Pros y contras

Evidentemente, si analizamos todo este asunto lo más a fondo que alcanza nuestro conocimiento, llegamos a la conclusión de que no hay una verdad universal. Es cierto que lavar en lavavajillas es más beneficioso en términos de consumo de agua y electricidad. Vale como muestra el estudio del que hablan en este artículo. Ya en 2008 se monitorizaron 155 viviendas de la Comunidad de Madrid que siguieron un sencillo protocolo: los dos primeros meses del estudio tenían que lavar los platos a mano y depués en el lavavajillas eficiente que les instalarian para el estudio. Las conclusiones y el recorrido del estudio lo puedes ver en el enlace anterior, pero el caso es que, “una vez instalados los lavavajillas, el consumo de agua en el fregadero de los hogares analizados se redujo a 54,2 litros diarios, que representan el 15,9% del total”, aseguran desde el diario El País.

Pero, fabricar los lavavajillas también deja una huella de carbono. Cierto. Y no lo podemos obviar. Organizaciones como Ecologistas en Acción apuestan por lavar los platos a mano con detergentes ecológicos y usando el grifo solo lo imprescindible. Aseguran que la fabricación y el reciclaje de los electrodomésticos no es un proceso inocuo. Y no lo es, claro.

No obstante, el mundo ha cambiado mucho en los últimos años, y los fabricantes defienden que las mayores cifras de impacto ambiental se producen en el ciclo de vida de los electrodomésticos, y que por ello se esfuerzan en crear los más eficientes. Si queréis tener más datos al respecto, y poder decidir en base a vuestras propias opiniones, estos son los datos de BSH acerca de su responsabilidad con el medio ambiente en este sentido.

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