Eficiencia energética

Secadoras de ropa en otoño

Secadora de ropa en una casa

En cierta manera, casi todos los electrodomésticos han tenido que arrastrar sus propios mitos. Del microondas se ha dicho de todo, las placas de inducción le generaron miedo a más de uno y la secadora siempre se la ha identificado como uno de los electrodomésticos más consumidores. Casi imposible de controlar. Y esto, pues no es así. Es más, este último electrodoméstico ni tan siquiera se encuentra dentro del top 5 de los más consumidores. Por eso, cuando te enfrentes a diversas opiniones sobre secadoras de ropa, corre despavorido cuando escuches que no la tienen en casa porque “consumen mucho”.

Tener una secadora en casa es una gran decisión por varios motivos. Lo primero de todo porque la capacidad de carga máxima ya no puede ser un problema para nadie. Tienes secadoras disponibles desde 7 hasta 9 kilos. Incluso algunas con detalles en cristal y otros modelos también muy actuales de acero inoxidable antihuellas, que son una delicia verlos. Por lo tanto, por problemas de diseño en casa no será: casi seguro que encuentras el modelo que necesitas.

Segundo punto importante: además del consumo, otro de los mitos que arrastran las secadoras es el cuidado de la ropa. La alegación principal es que estropean las prendas. Bueno, eso puede ocurrir en un mundo paralelo, porque lo único cierto es que son los rayos UV del sol los que pueden terminar dejando tus camisas blancas de un ¿atractivo? tono amarillento. Si quieres seguir tendiendo porque te gusta más, adelante, pero no lo hagas bajo el pretexto de que las secadoras no pueden cuidar la ropa.

Es más, ya que sacamos el tema de la ropa, debo decir que la mayoría de secadoras del mercado incluyen funciones del tipo “delicado”, que reducen considerablemente la temperatura que utilizan para las prendas que necesitan un secado más suave y, si es necesario, les aplican una fase antiarrugas.

¿Valen la pena?

Cuando escucho opiniones sobre secadoras de ropa me canso de tener que rebatir que consumen mucha luz. Las secadoras de hace 15 años, esas que funcionaban con resistencias, sí que lo hacían. Pero el panorama ha cambiado mucho. Igual que sucede con el tema de tender la ropa, en este caso si quieres te puedes comprar una secadora del pleistoceno, que entonces sí que saldrás mal parado con la factura de la luz.

Pero el mundo de los electrodomésticos también ha cambiado mucho, y ahora te puedes hacer con una secadora A+++. Si tiene esta calificación energética seguro que se trata de una secadora con bomba de calor, una prestación que representó todo un avance en el mundo doméstico. Las secadoras por bomba de calor son mucho más eficientes que una secadora convencional porque eliminan las resistencias y lo sustituyen por un sistema de compresor-evaporador-condensador que consigue reutilizar el calor que ellas mismas generan con el cambio de estado del líquido refrigerante.

Todo esto suena muy técnico, pero la clave de todo es que al secar a temperaturas mucho más inferiores que los modelos convencionales, la eficiencia energética de este tipo de secadoras se dispara.

¿Sale rentable tener una?

Si la pregunta se hace desde la vertiente económica pura, cada uno que saque cuentas a partir de la Etiqueta Energética de la secadora que se quiere comprar, pero una con sistema de bomba de calor apenas consume unos 200kWh/año, es decir que te sale a unos 4€ mensuales tener la ropa perfectamente limpia y seca. No puedo dejar pasar algunos ahorros de dinero que se producen de manera indirecta: muchos modelos de secadora con bomba de calor incorporan el denominado “condensador autolimpiante”, que eliminan las pelusas de forma totalmente automática pero ademñas reutilizan el agua condensada, para apuntar la eficiencia energética.

Por otro lado, gracias a los programas antiarrugas, es posible que muchas prendas ni tan siquiera necesiten planchado. Y eso que te ahorras.

La rentabilidad de tener una secadora también se puede medir en otras variables que no sean puramente económicas. Por ejemplo, con una secadora en casa consigues cosas como estas, que también deberían salir a relucir cuando se dan opiniones sobre las secadoras de ropa:

  • Olvidarte del clima. Ya no necesitas que haga mucho sol para secar la ropa.
  • Te ahorras el espacio del tendedero.
  • La ropa queda libre de pelusas y olores, que no está nada mal.
  • Nunca huele a humedad y gracias a las temperaturas de secado se eliminan en muchos casos las principales causas de las alergias.

¿No te parecen buenas razones para hacerte con una secadora y empezar a disfrutarla?

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