Categoría

Opiniones

Opiniones

Dime dónde vives y te diré qué secadora necesitas

Un hombre poniendo la secadora

¿Estás favor de tener una secadora en casa? Si las lluvias en tu ciudad te complican la vida con las coladas, es posible que tengas que pensar en alguna solución técnica de este tipo.

En los últimos 10 años ha tenido lugar un fenómeno interesante en el mundo de las secadoras: el interés por este electrodoméstico se ha multiplicado, tal y como apuntan desde Mediatrends, que se ha percatado muy bien de este dato. Un producto que hasta hace poco tenía la etiqueta de ‘prescindible’, ha pasado a estar en una posición de privilegio desconocida hasta el momento. Es más: empezamos a ver las secadoras con los mismos ojos que las lavadoras.

De bomba de calor, de evacuación o condensación. Da igual el tipo que busquemos. El caso es que las marcas hace tiempo que se pusieron las pilas y vamos a tener varios modelos de cada tipo (y de cada marca) a nuestra disposición. Al final, lo difícil siempre es la elección definitiva.

La pregunta es: ¿necesito una secadora? En este caso, la respuesta solo la tienes tú. Si estás pensando en adquirir una, es posible que te interese saber que estos electrodomésticos han reducido considerablemente el consumo de electricidad, sobre todo en los modelos que no utilizan resistencia. Su uso ya no es prohibitivo, es más, en algunas zonas de España es muy recomendable.

Secadoras contra la humedad: cuándo es necesaria

“La humedad en los fríos días de invierno retrasa el secado de nuestra colada más de lo que nos gustaría”, dicen desde Siemens. No pueden tener más razón. El uso de una secadora está especialmente justificado en las zonas del norte de España, donde las lluvias son persistentes y las bajas temperaturas perjudican mucho el proceso de secado. En el lado opuesto de la balanza están las zonas con horas de sol al año (Canarias o Andalucía me vienen a la cabeza en primer lugar), donde es perfectamente factible secar al sol.

“Aunque ahora las secadoras consuman menos, secar al sol siempre será más eficiente”

No olvidemos otros motivos para tener una secadora: la mera comodidad de no tender, o la necesidad de tener siempre listas algunas prendas (véase los uniformes de trabajo o del colegio de los niños) Lo que parece claro es que el pronóstico del tiempo no debería mandar sobre los tiempos de nuestra colada.

¿Bomba de calor o condensación?

A tu gusto, amigo. A la hora de comparar ambas opciones aparece en escena la popular eficiencia energética. Abundando en las palabras de Siemens, “la secadora de bomba de calor es más eficiente” por una razón muy sencilla: no utiliza resistencia. Al parecer, según los expertos en la materia, los electrodomésticos que trabajan a temperaturas elevadas gastan más luz.

Dejando a un lado la eficiencia, si vives en el País Vasco, Cantabria o Galicia y las lluvias te traen de cabeza, es posible que quieras saber que tanto las de bomba de calor como las de condensación reutilizan el aire y pueden cargar con cantidades muy parecidas de ropa. Respecto a los programas, más de lo mismo: pocas marcas diferencian las prestaciones técnicas entre modelos de una clase y del otro.

“Todos los programas de una secadora están creados para cuidar al máximo cada prenda de ropa”

Visto lo visto, hay que irse al plano más técnico para explicar la diferencia entre ambas. La de condensación utiliza (ojo, sorpresa) un condensador para extraer la humedad de la ropa. En principio no llevan desagüe y la humedad extraída se acumula en un depósito separado. Pero tranquilo, si quieres un modelo que desagüe solo también existe.

Las secadoras con bomba de calor son también secadoras de condensación, pero equipadas con una tecnología de (cuida que viene otra sorpresa) bomba de calor que sirve para “reutilizar el calor” que se genera gracias a los cambios “de estado del líquido refrigerante para volverlo a utilizar en las distintas fases del proceso de secado” (Siemens dixit)

Como ya te hemos adelantado, la clave de las secadoras con bomba de calor es que no llevan resistencia. Pero la pregunta es: ¿te vas a resistir tú a tener una en casa?

Opiniones

Te presentamos el modelo 3EB999LT de Balay

mejores placas de induccion

En el post de hoy voy a utilizar dos veces la expresión “por derecho propio”. Y ya verás cómo al hablar de inducción usarla en dos ocasiones está más que justificado.

Sin rodeos la lanzo en primer lugar: por derecho propio, las placas de inducción se convirtieron en su momento en la gran revolución moderna de la cocina. Y lo mejor es que siguen avanzando hasta el punto de que se han erigido como las reinas de las cocinas. Sí, es posible que seas un romántico y el gas siga en tu vida, pero eso es porque todavía no has probado a cocinar con una placa de inducción.

Una tecnología que, por cierto, es española. Si bien es cierto que hubo algunos conatos de invención en EEUU, la verdad auténtica es que fue Balay, en colaboración con la Universidad de Zaragoza, la marca que lanzó al mercado la primera placa de inducción. Por eso, y porque la marca celebra el aniversario de esta tecnología a la vez que se redactan estas líneas, se han ganado el privilegio de que hoy opinemos por todo lo alto de una de sus placas. Atentos, que no es cualquier modelo.

Antes de nada me gustaría hacer un alto en el camino para detallar, de una forma un poco más técnica, las ventajas de cocinar con inducción:

  • Velocidad: para conseguir que la sociedad crea en las bondades de la inducción se han hecho muchos test llevando a ebullición litros de agua en vitrocerámicas e inducción. Los resultados siempre han sido demoledores: la inducción tarda la mitad en dar resultados.
  • Seguridad: es otra característica de mención obligada. La inducción solo calienta los recipientes de base ferromagnética (ojo, no vale cualquier menaje), de forma que todo lo que no es de este material no llega a sentir el más mínimo calor. ¿Riesgo de quemaduras? Con la placa se reducen hasta CASI desaparecer.
  • Eficiencia: es innegable que la eficiencia energética está más de moda que nunca. El planeta necesita de esta moda. Las placas de inducción reducen el consumo energético, en comparación con otros métodos, en porcentajes elevadísimos.

Placa de inducción BalayLas placas de inducción son un regalo para los sentidos. Muchas marcas ofrecen en el mercado auténticas joyas que, ciertamente, suponen una inversión inicial fuerte, pero que se amortiza de sobra con el tiempo de vida útil. Por los motivos ya expuestos hoy nos centramos en el modelo 3EB999LT de Balay, un auténtico trasatlántico de la inducción que se ha ganado –aquí viene el segundo- por derecho propio la oportunidad de salir aquí.

Este modelo forma parte del catálogo de placas de 90 centímetros de ancho, una superficie que no pasa desapercibida para los amantes de la cocina. Se trata de una placa biselada, no de la Serie Cristal, aunque no por ello pierde en belleza estética: sus acabados son espectaculares y cuenta con electrónica avanzada y muy sencilla de manejar en la parte inferior.

Enamórate de esta inducción

La zona extragigante de 32 cm y las 2 zonas Flex Inducción hace del modelo 3EB999LT de Balay una placa a tener en cuenta. Y es que le da igual el tamaño o la forma de los recipientes, esta placa puede con ellos. Es más, desde la marca aseguran que podrás afrontar el reto de hacer una paella “para 10 personas” sobre su superficie. Reto aceptado.

Algunas prestaciones que le hacen ser una de las más valoradas entre los usuarios:

  • Control de Temperatura del Aceite: esta prestación no es exclusiva de esta placa, pero evidentemente la tiene. Tiene una utilidad increíble puesto que dispone de 5 niveles de temperatura que usarás en función de lo que quieres freír. Cuando alcanza la temperatura ideal la placa te avisa para que metas el alimento, y ella se ocupa de mantener los grados adecuados hasta el final del proceso. Yo he probado unas croquetas hechas con este sistema y te aseguro que el resultado hará que vuelvas a enamorarte de ellas.
  • 17 niveles de cocción en cada zona: es imposible que no encuentres el adecuado para cada plato.
  • Función Mantener caliente: para que los platos nunca salgan fríos a la mesa sin necesidad de consumir al máximo.
  • Autodesconexión antiolvido: la prestación lo dice todo. Los olvidos no te saldrán caros.
  • Indicador de 2 niveles de calor residual: el calor residual es muy útil para ser más eficientes. Esos grados que quedan durante un rato mientras se enfría la placa normalmente se pierden, pero con estas placas se puede aprovechar para cocinar algún alimento que no necesite mucha temperatura.