Marcas

Edesa nos dice adiós

Edesa cierra

La mítica marca del País Vasco, donde ha sido todo un icono de su tejido industrial, se ha ido. Durante mucho tiempo, la marca Edesa fue toda una referencia en el mundo de los electrodomésticos, tanto dentro como fuera de España, pero ni siquiera su demostrada solvencia y el peso de su nombre ha podido evitar el -temido- desastre. El caso es que nada se ha podido hacer por la factoria, que ya en diciembre de 2017, como regalo de Navidad recibió la notificación oficial de que el baile había terminado.

El camino económico para la marca Edesa ha sido tortuoso, sobre todo para sus trabajadores, que han visto como incluso una solución a la desesperada en el tiempo de descuento se venía abajo. En 2013, Cata se hizo cargo de Edesa, para respiro de los respiro de los trabajadores de la planta de Basauri (Vizkaya). Pero el caso es las promesas de seguir trabajando en Mondragón o de resucitar la planta nunca llegaron a buen puerto. Entre tanto, también se habló de un traslado y de otras tantas soluciones para una marca que arrastraba deudas que superaban los 100 millones de euros.

La historia de Edesa Industrial, su casi asegurado cierre (al menos mientras estas líneas eran redactadas en enero de 2018) y las opciones de que siguieran en la picota de la fabricación de electrodomésticos ha sido compleja de entender. Algunos aspectos que se pueden tener en cuenta y facilitan, al menos, la comprensión de los acontecimientos más recientes:

  • La incertidumbre para Edesa comenzó el mismo día en el que se extingió Fagor Electrodomésticos.
  • Enero de 2018: los trabajadores aseguran que se ha iniciado la extinción de sus contratos. Según su versión, solo la implicación a fondo del Gobierno Vasco y de Fagor Sociedad Cooperativa puede evitar que acaben en el paro.
  • Enero de 2018: El Grupo CNA, responsable de Edesa Industrial, aseguran que quiere mantener la actividad pero la ausencia de planes de viabilidad (por parte de trabajadores, cooperativa o instituciones) hace que el asunto no sea muy sencillo.
  • Amica, una compañía polaca, pretendía salvar los muebles de Edesa dejando la producción de la marca solo en ollas a presión, con 21 personas trabajando; todo ello según fuentes del Diario Vasco.

“Cuando se inició el concurso trabajaban en Edesa Basauri unos 40 operarios, pero los números de la fábrica vizcaina han sido los mejores del grupo Edesa Industrial bajo el mandato de CNA”, aseguran desde el diario ‘Noticias de Gipuzkoa’, uno de los muchos diarios vascos que se han hecho eco de las protestas de los trabajadores para defender sus empleos. “De hecho, tal y como indicaba el ayuntamiento este pasado miércoles, el rendimiento de la fábrica con CNA ha sido mejor que bajo el control de Fagor Electrodomésticos”, matizan. Por ello, los empleados y las instituciones de Basauri (el principal pueblo afectado por el cierre) siempre han entendido que se deja atrás una factoría que podía ser viable, pero solo en el caso de que los actores implicados así lo quieran.

Pero, ¿como fueron las ventas de Edesa en los últimos años? Según el Grupo CNA estas son algunas cifras:

  • En 2016 se pretendía incrementar las ventas un 60% con respecto al 2015.
  • El incremento -estimado- de ventas para el mercado nacional era de un 58% y para el mercado internacional de un 64%.

Edesa se va y quedará su recuerdo

Con el más que probable cierre de Edesa (insistimos, en pleno enero de 2018 todavía no se conocía la decisión final) se queda atrás una marca que no ha presumido de grandes innovaciones en catálogo, pero que siempre ha ofrecido al cliente otras prestaciones para elegirle. Evidentemente, en su cara a cara con los grandes, Edesa no solía salir bien parada, pero no se pueden ignorar algunas de las razones por las que muchos consumidores se han decantado por sus productos. Por ejemplo, por sus lavadoras, que ya fueron objeto de análisis en este mismo blog. ¿Recuerdas lo que decíamos de ellas?

¡Muchas gracias por todo, Edesa!

También puede interesarte

No hay comentarios

Deja un comentario

*