Valoraciones

Hornos pirolíticos Balay

Sistema de pirolisis de los hornos balay

Se acabó limpiar el horno de rodillas y rascando la suciedad como si no hubiera un mañana. De ello se encargan los nuevos sistemas de limpieza automáticos, capaces de dar al usuario lo mejor de lo mejor.

Si preguntamos a los más veteranos del lugar por la limpieza manual del horno, más de uno se llevará las manos a la cabeza. Limpiar el horno como se ha hecho toda la vida es, en pocas palabras, un suplicio. Pero para eso está la tecnología, para dar soluciones a este tipo de cosas. Y llegó una de las grandes innovaciones en el segmento de los electrodomésticos, la pirólisis, que cambió la vida de muchos.

Como bien dicen desde Balay, sus hornos se limpian solos. Y lo mejor es que no es una forma de hablar. Es una realidad palpable. Desde la fábrica de Montañana (Zaragoza) aseguran que pirólisis “suena a palabra mágica y su resultado lo es”. Y no pueden tener más razón. La limpieza pirolítica es tan fácil como lo siguiente: se lleva el horno a 500 grados para que la materia orgánica se desintegre y la inorgánica se convierta en ceniza. Una vez que ha terminado el proceso, el usuario solo tiene que coger una bayeta húmeda para limpiar los restos de cenizas. Y listo. Gracias a este sistema no sobreviven ni bacterias ni otros microrganismos. Todo queda chamuscado.

“El sistema de pirólisis hace que el horno se limpie automáticamente a través del calor”, explican más en profundidad fuentes de Balay. 500 grados es una temperatura delicada, por ello la marca de BSH hace que los hornos pirolíticos se bloqueen durante el proceso. Tienes ante ti, por lo tanto, un sistema que además de cómodo es eficiente, puesto que la pirólisis apenas cuesta un puñado de céntimos en electricidad: por unos 0,49€ lo tienes listo. Una cantidad que, no obstante, puede variar en función del precio de la luz.

Marcas españolas con influencia alemana

Los hornos pirolíticos Balay tienen tres niveles para tu elección:

  • Modo Ahorro: 60 minutos en completar el proceso.
  • Limpieza Estándar: que tarda 75 minutos en hacerlo.
  • Limpieza Profunda: que se extiende hasta los 90 minutos.

Sin duda, las ventajas de la pirólisis son interesantes. Una de ellas, aunque se menciona poco, es que no son necesarios muchos productos químicos para mantener el horno en condiciones. De hecho, si no queremos nunca más volveremos a usarlos, como explicaremos en próximos párrafos.

Otras ventajas de la limpieza pirolítica son:

  • Ahorro de tiempo y esfuerzo, quedando al usuario más tiempo disponible para otras cosas que no son las tareas del hogar.
  • Eficiencia energética: el coste de la pirólisis, como hemos visto, es reducido, lo que se traduce después en la factura de la luz.
  • Libertad de horarios: la limpieza el horno ya nunca más marcará la agenda de nadie, ni siquiera después de las comidas más multitudinarias. Puedes programar la pirólisis para que entre en marcha por la noche. Y cuando te levantes el horno estará listo.
  • Las bacterias y los gérmenes que se hayan podido generar en el interior del horno no resisten los 500 grados de temperatura y también se elimina. Es decir, mayor higiene imposible.
  • “Es un método totalmente seguro: el horno cuenta con puerta de cristal reforzado que se bloquea automáticamente durante todo el proceso”, comentan en el blog de Balay, que además subrayan que los muebles colindantes tampoco corren peligro gracias a y “un aislamiento especial”.

Importante: los raíles y todos los recipientes hay que retirarlos del horno antes de comenzar con la pirólisis. “Para autolimpiar las bandejas sitúalas en los soportes especiales para pirólisis”, corroboran desde la propia marca.

Hay vida fuera de la pirólisis

En Balay recomiendan utilizar la pirólisis cada 10 usos, aunque todo depende del uso personal que le demos cada uno al horno. A pesar de que esta tecnología los limpia solos, también se recomienda una limpieza “de mantenimiento”. Los aliados para esta tarea no son difíciles de encontrar: una bayeta, agua caliente y jabón o agua con vinagre si queremos renunciar al 100% a los productos químicos. “No debes utilizar agentes de limpieza agresivos ni abrasivos, de lo contrario pueden aparecer zonas mates”, recuerdan las mismas fuentes que hemos ido citando.

Si quieres más pistas de cómo es la limpieza manual de tu horno pirolítico, toma nota (información extraída de la web de Balay):

  • Frontal del horno: agua caliente con un poco de jabón. “Limpia con una bayeta y sécalo con un paño suave”, añaden.
  • Interior de tu horno: si no está muy sucio es suficiente con una bayeta, agua caliente y un poco de jabón; o la alternativa con vinagre. Si hay muchos restos y la cosa se complica, opta directamente por la pirólisis, aunque no hayan pasado los 10 usos.
  • Cristal de la puerta: Utiliza limpiacristales y ayúdate de un paño suave.
  • Cubierta de la puerta: desde la marca recomiendan utilizar en estos casos productos específicos pensados para la limpieza de zonas de acero inoxidable.

Conoce la Aqualisis

Es otro sistema de limpieza, ni mejor ni peor que la pirólisis. Simplemente diferentes. Es otro sistema bastante ecológico que, como su propio nombre indica funciona con agua. Una vez que se han retirado los raíles, el usuario solo tiene que verter agua con jabón dentro del horno, seleccionar el programa correcto, poner el horno a 270 grados y dejar que el propio horno haga todo lo demás. Igual que con la pirólisis, cuando el proceso ha acabado al usuario solo le queda una cosa por hacer: pasar una esponja superabsorbente para retirar los restos del proceso.

También puede interesarte

No hay comentarios

Deja un comentario

*