Los mejores electrodomésticos

¿Vale la pena comprar una secadora?

Las ventajas de tener una secadora en casa

Si te has interesado por este electrodoméstico,  habrás escuchado auténticas barbaridades. Sobre todo que huele mal la ropa y que gastan mucho dinero. Decir se pueden decir muchas, pero que sean verdad es un asunto bien diferente. Descubre todas las ventajas que tieneq equipar una casa con uno de estos aparatos.

De las secadoras te pueden decir muchas cosas: que estropean la ropa, que hacen que huela mal o que consumen mucha luz. Tengo una buena noticia para ti: error. Nada de eso es correcto. Puedes elegir tener o no una secadora, pero deberías basar la decisión en tus necesidades personales o tus gustos, nunca en los míticos rumores de patio de escalera. Las secadoras han mejorado mucho en eficiencia energética y cuentan con programas preparados para dejar tu ropa como nueva. Es más: son perfectas para ahorrar tiempo y dinero planchando.

¿Te hace falta una secadora en casa? Pues puede que sí, o que puede que seguir viviendo sin ella sea posible. La secadora es perfecta para gente o casos como los siguientes:

  • Zonas en las que el sol brilla por su ausencia. Geográficamente, en España hay zonas más húmedas que hacen de esta tarea un tedio.
  • La secadora es perfecta para aquellos que no tienen tendedor. O que se quieren deshacer de él porque lo odian con toda su alma. Ambos casos son posibles. Y razonables.
  • Si eres una persona con unas necesidades de vestuario concretas, la secadora te puede venir muy bien. Por ejemplo: si trabajas con uniformes y los necesitas en perfecto estado de revista.
  • Tampoco descartes la secadora para personas que sufran movilidad reducida. Tanto las de carga superior como frontal son perfectas para aquellos que no pueden tender por razones físicas.

Librarse de las cuerdas de tender y de las pinzas está a una secadora de distancia. Caso aparte es el asunto de la eficiencia energética. Es cierto que usar el sol para secar la ropa puede ser lo más ecológico, pero si la eficiencia es lo tuyo, es probable que conozcas los avances que se han vivido con este electrodoméstico.

Conseguir una secadora de clase A+ o superior no es una quimera. Sí que lo era hace unos años, cuando el funcionamiento básico de este electrodoméstico era con resistencias. Imagina calentar siempre esas míticas resistencias. “Las secadoras con bomba de calor son más eficientes que las secadoras de condensación convencional, porque no incorporan una resistencia para calentar el aire”, confirman fuentes de Siemens.

Esta misma marca aseguran que las secadoras “suelen tener una clasificación energética de A++, lo que supone un ahorro de más de un 50 % respecto a una de clase B”. En cifras contantes y sonantes, optar por una secadora de clase A++ supondrá un ahorro de 90€ al año y unos 900€ -grosso modo- por los 10 años de vida útil que se le calculan a este electrodoméstico.

¿Realmente necesitas una secadora de ropa?

Las ventajas de la secadora son muchas, y las debes tener en cuenta antes de rechazar la opción de hacer esta inversión. Tal y como recuerdan desde Balay, con una secadora en casa te da igual el tiempo que haga. Si está lloviendo, que llueva. Tampoco debes estar preocupado por los horarios, ya que con un ciclo de lavado y otro de secado te puedes ir a domir con la ropa preparada para el día siguiente. Y, por supuesto, la ropa nunca olerá a humedad. Que tampoco suele ser un problema de la ropa tendida, pero lo cierto es que si tarda mucho en secarse puedes correr el riesgo.

“Dejar de tender no significa dejar de secar; más bien significa secar aún mejor. Sobre todo si cuentas con una secadora de ropa de última generación”, aseguran desde Balay, que igual que hace Siemens apuestan por las secadoras de bomba de calor si lo que busca es la máxima efiencia energética.

“Si el problema en tu casa es el espacio puedes comprar una lavadora con función secado”

Esta es otra opción para tener una secadora en casa. En el espacio de un solo electrodoméstico dispones de las dos funciones. Aunque la capacidad es menor: mientras en una secadora convencional puedes secar hasta 9 kilos de ropa, con una lavadora-secadora tienes un límite de cuatro kilos. No obstante, tiene más ventajas: “no tienes que estar pendiente de que acabe el ciclo de lavado para pasar la ropa a la secadora”, aseguran las mismas fuentes. Ahorras tiempo y agua, ya que se calcula que este modelo de electrodoméstico es capaz de ahorrar unos 8.000 litros de agua al año.

Y, además, “gracias al condensador autolimpiante y a la comodidad de lavar y secar la ropa en un ciclo ininterrumpido” puedes ahorrar esfuerzo y dedicar más tiempo a otras aficiones que no tengan que ser una colada.

También puede interesarte

No hay comentarios

Deja un comentario

*